Diario Electrónico de Mejillones

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Viernes, 5 de junio de 2026 Cultura

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Armando Chirveches: hace 100 años publicó su novela de Mejillones en Paris y se suicidó 

Wilfredo Santoro Cerda

 

               Este año la literatura local celebra un centenario sombrío. Entre inaugural y funesto. En 1926 se publicó en Paris la primera novela sobre Mejillones. Posteriormente su autor: Armando Chirveches, se quitó la vida.

               ¿Quién es este misterioso escritor que no aparece en ningún registro de la Región de Antofagasta? De nacionalidad boliviana, residió  en Mejillones durante el año 1920. Abogado, escritor y pintor, llegó en calidad de exiliado.

               Aquí escribió “A la vera del mar”, técnicamente la primera novela hecha en Mejillones. Narra la historia de amor entre un ingeniero boliviano del Ferrocarril (Félix Fernández) y una inglesa (Jenny)

               Jenny es una joven de cabellos cortos, colorinos y llamativos ojos verdes. Habita el chata “Liffey”, que en la novela se llama “De Ros”. Cuando acompaña a su padre a la gerencia del Ferrocarril, los ingenieros ingleses la esperan con ramos y se dice que Mejillones queda sin flores por dos semanas.

               Chirveches es un escritor costumbrista. En su novela hace una descripción acabada del Mejillones de 1920. Probablemente el único elemento ficticio sea Fernández, que perfectamente pudo haber sido él mismo. Que se trate de un relato autobiográfico.

¿ERA JENNY LA RUBIECITA DE LA CANCIÓN?

               En el caso de su personaje: Jenny, se nos abre una gran interrogante. ¿Será Jenny la rubiecita ojos verdemar que inmortalizó Gamelín? Tal eventualidad es técnicamente posible. Tiene además una respetable dosis de probabilidad.

               Gamelín Guerra nació en 1906. Por lo tanto en 1920 coincidieron en Mejillones Chirveches, de 39 años; Gamelín, de 14 y… esta joven inglesa de ojos verdemar. Hay  que advertir que Gamelín nunca dio a conocer la identidad de su musa. Sólo decía que la vio una sola vez, en la playa… y confidenciaba que no hubo tal beso, que fue nada más que un ingrediente artístico.

               “En Mejillones yo tuve un amor” fue lanzada en 1938. Gamelín tenía 32 años. ¿Fue acaso un canto a esa visión adolescente? ¿Fue una sola mujer la  que inspiraría dos obras de arte señeras en Mejillones?

               Armando Chirveches partió el mismo año 1920 a Paris. Durante seis años trabajó su novela. Describió detalladamente ese Mejillones de principios del siglo 20. Sus teatros, sus centros sociales, su población. Algunos puntos que se han borrado de la historia colectiva local, como los cañones que se ubicaban donde ahora están los campings Codelco.

               Habló de sus paseos. De su visita al cementerio donde reposaban –según él- cuerpos de soldados que lucharon en la Guerra de Pacífico. Explica que se hallaban pasados los cañones ya mencionados. Esto coincide con el cementerio “Caídos de Angamos”, el que ya en ese tiempo no  tenía restos mortales.

DESCRIPCIONES REALES

               No deja de sorprender el detalle con que habla del lugar en que reside. Efectivamente se trata de un chalet que existe hasta la actualidad. Que hasta hace muy poco mantenía los colores verdes que describe Chirveches. Desde su palco se ve el lugar donde flotaba imponente el chata “Liffey”. El “De Ros” de “A la vera del mar”.

               Tras publicar su novela de Mejillones, Armando Chirveches se pegó un tiro. Se suicidó en Paris. Argumentó en una carta “…estoy tan solo. No he creado hogar. Conmigo se extingue el nombre de mi familia y los amigos casi no cuentan”.

               Sin embargo Mejillones –a un siglo de su muerte- recuerda su figura. Como el autor de la primera novela mejillonina. Como el artista que primero  proyectó a esa mujer de ojos verdes, ícono de este pueblo. Por último como el artista que vivió y murió a su manera.