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EL MISTERIO DE LAS AGUAS TERMALES DE MEJILLONES

(Una posible explicación)

Autor: Edmundo Martínez

Ilustración: "Playa La Rinconada", obra de Sergio Castillo Sánchez

 

   En 1871, Ignacio Domeyko publica en los Anales de la Universidad de Chile un estudio sobre las aguas minerales de Chile. En ese trabajo menciona, basado en información proporcionada por el Ministro de Marina, la existencia de una fuente termal en la playa de Mejillones (en ese entonces Bolivia), señalando que esas aguas son muy apreciadas por los marineros debido a sus virtudes medicinales al aliviar los dolores reumáticos.

   Aparte de la mención de Domeyko, no existe otra referencia escrita (Darapsky 1890, se limita a repetir lo publicado por Domeyko), y en la actualidad se ha perdido el recuerdo de la existencia de esa fuente termal.

   Los hechos son los siguientes:

   1.- Existe una sola referencia a dichas aguas termales, la publicación de Domeyko (1871). Darapsky (1890) se limita a repetir lo publicado por Domeyko.

   2.- Domeyko es informado por el Ministro de Marina sobre la existencia de esa terma, quien a al mismo tiempo le encarga el análisis del agua recogida. A su vez el Ministro es notificado por oficiales de la Armada de Chile, los que sin duda se encontraban en Mejillones en funciones de servicio, embarcados en el buque de la estación naval (unidad de la Armada a cargo de resguardar los intereses chilenos conforme al tratado de 1866 con Bolivia).

   3.- No existen referencias previas, ni posteriores a 1873 (Bresson, San Román, Pomar, etc.) sobre la existencia de esa terma.

   Un fenómeno tan curioso no habría escapado a la observación, tanto de los lugareños como viajeros, sobre todo, considerando las propiedades medicinales atribuidas a esas aguas.

  4.- El análisis químico realizado por Domeyko indica que se trata básicamente de agua de mar, ligeramente concentrada y enriquecida en carbonato de calcio.

   Desde una perspectiva geológica, esta aguada es anómala respecto a las otras aguadas costeras de la región, por tres razones:

   1.- Las aguadas costeras del norte de Chile se encuentran muy cercanas a su fuente de recarga, reservorios fósiles (acuíferos) en la cordillera de la Costa. En el caso de Mejillones, la playa se encuentra bastante lejana a la cordillera de la costa. Por otra parte, por su tamaño el morro de Mejillones no es una fuente factible, en particular por el caudal involucrado.

   2.- Tiene un gran caudal, mientras que las otras aguadas costeras conocidas son de bajo caudal. Según la descripción de los oficiales de la armada, el caudal debió ser importante, ya que a pesar que esta escurría directamente al mar, había suficiente agua de modo que permitía que los marineros se bañaran en la terma.

   3.- La geoquímica de las aguas también es anómala. Como se mencionó se trata de agua de mar concentrada, a diferencia de las restantes aguadas costeras que tienen contenidos salinos mucho más bajos.

   Sobre la base de lo expuesto, me atrevo a especular que el origen de la aguada de Mejillones puede haber estado relacionado a un evento particular, ocurrido un poco antes de que los oficiales navales reportaran su existencia. Me refiero al tsunami asociado al gran terremoto de Arica de 1868.

   Es sabido que por la conformación de la bahía (abierta hacia el norte), el tsunami causó enormes daños en Mejillones, con un registro de altura de las olas cercano a los 20 metros, la cual se internó varias centenas de metros al hacia el interior de la pampa.

   Este evento produjo que un volumen significativo (cientos de miles de metros cúbicos) de agua de mar quedara entrampado y fuera absorbida por las arenas de la pampa (altamente permeables). Posteriormente, esa agua busco su salida natural al mar, infiltrándose entre los sedimentos marinos para emerger en la base del acantilado costero.

   La hipótesis anterior se ve reforzada por la corta vida de la aguada, junto con su composición casi idéntica al agua de mar, así como el enriquecimiento en carbonato de calcio, ciertamente aportado de las capas sedimentarias infiltradas (ricas en este compuesto). Es posible que el tsunami de 1877 haya provocado un fenómeno similar.

   Quizás nunca sepamos a ciencia cierta el origen de esta terma, pero creo que la explicación entregada es geológicamente plausible. En el futuro habrá que estar pendiente si un próximo tsunami genera otra aguada.