Diario Electrónico de Mejillones

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Las verdades que no se dicen...

Jueves 13 de agosto de 2015

Cultura

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Esta y otras monedas locales circulaban en el Mejillones del siglo XIX.

Monedas mejilloninas en el siglo XIX

Wilfredo Santoro Cerda

          El uso de monedas acuñadas especialmente para Mejillones durante el siglo XIX fue puesto en evidencia por el hallazgo que realizó un joven residente de este puerto. Se trata de una pieza de bronce circular de 1,5 cms. que tiene la leyenda “Juan Saez – Mejillones”. En su reverso aparece su valor, que son 5 centavos.

La moneda fue hallada por Aliro Barraza Cruz el año 2012, mientras realizaba una excursión por el sector histórico de Mejillones, que se prolonga desde el actual camping coreano hasta la misma Punta Angamos. En su caminata junto a un amigo pudo hallar este objeto, de alto valor patrimonial.

Aliro se manifiesta como un joven muy interesado en el legado histórico y patrimonial. Dice que en varias ocasiones  “salía a recorrer los vestigios de poblamientos que hay en Mejillones” y que además de esta moneda –que es lo más llamativo- ha encontrado sobre todo restos de proyectiles.

Aliro Barraza Cruz encontró esta joyita patrimonial en uno de sus paseos por sectores históricos.

Hacemos notar que es bastante importante el número de reliquias históricas que han sido halladas por los mejilloninos en el área de La Caleta y su prolongación, que es Caleta Ño Robles. Entre éstas se pueden mencionar espadas, antiguos escritos, armas de fuego, monedas, cartas y una serie de otros elementos, que están repartidos en algunas viviendas de la comuna. Cabe recordar que en los trabajos realizados por las empresas autorizadas para instalarse se sacaron incluso urnas con cuerpos del siglo XIX, en las inmediaciones del Cementerio de Grau.

Todo esto hace urgente tomar medidas para preservar el patrimonio histórico mejillonino que se está perdiendo escandalosamente ante la desidia de las autoridades mejilloninas, que no han tramitado la solicitud para convertir dicha zona en área patrimonial. 

UNA FICHA MUY PARTICULAR 

Si bien para la mayoría de las personas la pieza hallada es una moneda, lo cierto es que técnicamente se trata de una ficha y no de una moneda. Es decir, está emparentada con las fichas salitreras.

La diferencia entre ficha y moneda no es que una sea metálica y la otra de ebonita, como pareciera ser a primera vista, sino que la moneda está acuñada por un país y tiene circulación legal mientras que la ficha la genera un particular y su ámbito está restringido normalmente a su establecimiento o campamento. Cabe hacer notar que han existido fichas incluso de plata (no en nuestras salitreras por cierto). 

¿TUVIMOS FICHAS EN MEJILLONES?

        Efectivamente en Mejillones existieron fichas. Tal época se remonta al período guanero, cuando esta ciudad perteneció a Bolivia. Como es de público conocimiento, el año año 1866 y en virtud a un tratado, Chile retrocedió desde el paralelo 23, ubicado en Playa Grande, Mejillones, al paralelo 24, que se halla al sur de Antofagasta, cerca de Punta Jara.

Durante ese período el gobierno boliviano otorgó licencias a empresarios para que explotaran el abundante guano rojo existente en el morro, que había sido descubierto por Juan López. La empresa que contaba con la concesión en 1876 emitió fichas. Existen entre coleccionistas al menos dos ejemplares de esas fichas. Una era de ebonita negra y valía 10 centavos mientras que la de 20 centavos era de bronce, el mismo material que la hallada por Aliro. Eran más grandes sí, ya que ambas superaban los dos 2,5 cms. de diámetro. 

¿QUIEN ERA JUAN SAEZ? 

Juan Saez era el propietario de una de las dos plantas  desaladoras de agua que existían en Mejillones. Su competencia era una sociedad liderada por un apellido que aún se mantiene hasta nuetros días en la localidad: Névez. La ficha en poder de Aliro debió ser emitida entre 1870 y 1877, coexistiendo con las fichas guaneras y su uso debió estar ligado a la compra de agua.

Pareciera ser que el año 1877 fue el cénit del desarrollo mejillonino en el siglo XIX. Porque en mayo de ese año un maremoto de características apocalípticas se llevó buena parte del pueblo... desaladoras incluidas... poniendo fin a la época del guano. Luego el 79 vino la guerra y finalmente, Mejillones se reconstruyó más al nororiente. La Caleta, su rica historia y sus fichas pasaron al olvido.  

 La actividad fue organizada por el Consejo Patrimonial de Mejillones, con motivo de la celebración del Día del Patrimonio, a celebrarse el domingo 31 de mayo del 2015. Nosotros lo adelantamos para el sábado, a objeto de otorgarle facilidades a quienes quisieran ir.

 El Consejo Patrimonial, que funciona con la sigla COPAT – Mejillones fue fundado el 18 de agosto del 2014, con el objeto de preservar y difundir el patrimonio mejillonino. De este patrimonio hay vestigios históricos de 2 importantes acontecimientos y conocemos el lugar –ya sin ninguna huella- de un tercero. 

NUESTROS TESOROS PATRIMONIALES

 El vestigio más importante y de mayor valor monumental es una estructura cónica superior a los 3 metros que se halla en pleno desierto. Fue construida el 23 de noviembre de 1857 por peritos que se movilizaban en la corbeta Esmeralda, la misma que tuvo un glorioso final en Iquique. Mediante esta acción Chile delimitó su frontera con Bolivia, haciendo efectiva la Ley del 31 de octubre de 1842, mediante la cual nuestro país declaró como su frontera norte el paralelo 23. Esta imponente estructura aún se halla orgullosa en pie y es el “Hito del paralelo 23”.

 

Joan, Angela, Violeta y Pablo contemplan el Hito del Paralelo 23, una joya del patrimonio histórico de Mejillones

Un segundo sitio patrimonial de envergadura lo constituye el cementerio de Grau. Es decir el lugar en que fueron sepultados los tripulantes del Huáscar tras el Combate Naval de Angamos. En este lugar los restos del Almirante peruano no estuvieron más de 6 días. En cambio los cuerpos sin vida de su tripulación alcanzaron a estar 11 años. Fueron repatriados en 1890.

Lo importante es que tal lugar aún se encuentra prácticamente intacto. Aunque se trata de un sitio desierto está debidamente delimitado por una línea perimetral de piedras y muestra los espacios que contuvieron lo ataúdes.

El Cementerio de Grau que resistió más de 130 años manteniéndose casi intacto ya muestra el inevitable daño de la presencia humana, sobre todo huellas hechas por motos de cuatro ruedas cuyos conductores ignoran el tremendo legado histórico que están arruinando.

 Por último, está el lugar desde donde partió la expedición del “Cangalla” Méndez para descubrir Caracoles. Pocos saben que tal expedición partió desde Mejillones. específicamente desde La Caleta. Hay historiadores que la ubican saliendo desde Cobija... incluso desde Antofagasta. Pero no. Está completamente establecido y documentado que los hombres del Barón de la Riviere y José Díaz Gana partieron desde Mejillones.

Con respecto a este último punto es necesario aclarar dos cosas. El yacimiento de plata de Caracoles pobló del Desierto de Atacama de chilenos. Tuvo una repercusión –guardando las proporciones- que el descubrimiento de oro en California. Caracoles catapultó a Antofagasta como la ciudad más importante de esta desética zona, imponiénse a Cobija y al mismo Mejillones. El segundo aspecto es que tal caravana partió desde un galpón ubicado en las proximidades de la Casa de la Intervención Chilena, edifico que se trasladó posteriormente a Antofagasta y hoy alberga al Museo Regional. 

         “TE DEVUELVO TUS MONUMENTOS”

 Junto a Florentino Novoa Saavedra nosotros investigamos estos lugares hasta que pudimos dar con su ubicación exacta. Y cuando lo hicimos decidimos mantenerla en reserva, a objeto de protegerlos. El año 2011 acudimos al Concejo Municipal para solicitar la protección de estos lugares mediante la creación de una zona patrimonial que resguardara el casco histórico, Esto consta en la siguiente acta. Lamentablemente no sólo no se brindó protección, sino que además se autorizó el emplazamiento de un campamento para trabajadores coreanos sobre ese cementerio, desde donde ya se han sacado cuerpo de esa época,

 Ante esa triste realidad –y ya con Florentino alejado de la actividad- decidí dar público esos lugares. Total, estaban siendo igualmente dañados. Pensé que si las autoridares se mostraban tan displicente ante la defensa patrimonial, el mismo pueblo de Mejillones abordaría este tema y se habrían miles de ojos y manos dispuestos a evitar el daño. 

En otras palabras, así como alguna vez el pintor Ramón Vergara Grez dijo “Mejillones, te devuelvo tu bahía”, nuestro Consejo Patrimonial dijo “Mejillones, te devuelvo tus monumentos”... pero tal gesto no le interesó a nadie... ni siquiera a los integrantes del Consejo Patrimonial.

 Bien. A pesar de eso y como presidente de este Consejo anuncio que la Caravana Patrimonial de Mejillones se seguirá haciendo. Desde ya la convoco para el sábado 28 de mayo del 2016. Esta Caravana de Patrimonial de un solo auto no fue sino la primera.